En corto: conserva el contenido que ya te trae visitas, no cambies las URL que funcionan y redirige las que cambien con una redirección permanente (301) a su nueva dirección. El día del lanzamiento envía el sitemap nuevo en Search Console y vigila los errores durante las semanas siguientes.
1. Antes de tocar nada, haz inventario
El error más caro de un rediseño es descubrir después qué páginas traían visitas. Antes de diseñar, apunta todas las URL de tu web actual y cuáles reciben tráfico de Google:
- Tu sitemap (suele estar en
tudominio.es/sitemap.xml): la lista de páginas que la web declara. - Search Console → Rendimiento → Páginas: las que reciben clics desde Google. Mira los últimos 12 meses para no olvidar páginas de temporada.
- Tu analítica, si tienes: las páginas por las que entra la gente.
Con eso tienes la lista de lo que no puedes perder.
2. Decide qué URL se queda y cuál cambia
Si una URL funciona, la mejor decisión casi siempre es no cambiarla. Cuando tenga que cambiar (porque reorganizas la web o la URL era fea), apúntalo en una tabla de dos columnas: URL antigua y URL nueva. Google llama a esto el mapeo de URL y es la base de todo lo demás.
| URL antigua | URL nueva |
|---|---|
/index.php?page=carta | /carta/ |
/servicios-diseno.html | /servicios/diseno-web/ |
/contacto/ | /contacto/ (no cambia) |
Las páginas que desaparecen sin sustituta, redirígelas a la más parecida, no todas a la portada.
3. Redirige con 301, una a una
Cada URL que cambie necesita una redirección permanente en el servidor (código 301 o 308) a su nueva dirección. Así Google entiende que la página se ha mudado y traslada sus señales a la nueva.
- Evita las cadenas (A → B → C). Google recomienda que haya pocos saltos: idealmente no más de 3 y, en cualquier caso, menos de 5.
- Mantén las redirecciones al menos un año, como indica Google. Lo más sencillo es no quitarlas nunca.
- No uses redirecciones temporales (302) para un cambio definitivo.
4. No recortes el contenido que posiciona
Una web nueva más bonita con la mitad de texto suele perder visitas. Si una página posicionaba por lo que explicaba, ese texto tiene que seguir en la nueva, en el HTML, aunque lo presentes mejor. Las animaciones van encima del texto: Google lo lee aunque no ejecute la animación.
5. Revisa lo técnico de la web nueva antes de publicar
- Cada página con su
titley su descripción, y una etiquetacanonicalque apunte a sí misma. - Los enlaces internos (menú, pie y texto) apuntando ya a las URL nuevas, no a las antiguas a través de redirecciones.
- Un sitemap nuevo con solo las URL nuevas.
- Que la versión de pruebas no se cuele: si tenía
noindexo unrobots.txtque bloqueaba todo, quítalo al publicar. - Los datos estructurados que tenías (negocio local, productos, carta) también en la web nueva.
6. Si además cambias de dominio
Si pasas de tuweb.com a tuweb.es, aplica todo lo anterior y, además, usa la herramienta Cambio de dirección de Search Console. Solo sirve para cambios de dominio o de subdominio, no para pasar de http a https ni para añadir o quitar las www.
7. El día del lanzamiento y las semanas siguientes
- Envía el sitemap nuevo en Search Console.
- Comprueba a mano diez URL antiguas importantes: cada una tiene que llevar, en un salto, a su página nueva.
- Revisa en Search Console el informe de páginas por si aparecen errores 404 o páginas excluidas que no esperabas.
- Ten paciencia: es normal que las posiciones se muevan un poco. Según Google, en una web mediana pueden pasar unas semanas o más hasta que muestra las URL nuevas.
La lista corta
- Inventario de URL y de las páginas con clics.
- Tabla URL antigua → URL nueva.
- Redirecciones 301 una a una, sin cadenas.
- El texto que posiciona, también en la web nueva.
- Canonical, enlaces internos, sitemap y datos estructurados revisados.
- Cambio de dirección en Search Console, si cambias de dominio.
- Sitemap enviado y errores vigilados durante unas semanas.